Vuelve el fútbol sala a Poio tras mes y medio y en una semana de doble enfrentamiento ante el Futsi Atlético Navalcarnero, actual campeón de liga y supercopa. El primero de ellos, en octavos de Copa (partido único), se dirimirá este miércoles a las 20 horas.
El regreso a la competición tras el parón por el Mundial no fue el que deseábamos. El equipo cayó en Melilla, con un marcador más abultado de lo que se vio en la pista (como señaló Elena en rueda de prensa), lo que supuso perder la imbatibilidad liguera, bajar al tercer puesto de la clasificación tras diez jornadas y no marcar por primera vez en un partido de la actual campaña. Ahora, la racha se mira al revés, con tres partidos consecutivos sin ganar. En el torneo del KO superamos por 3 – 5 al Almagro FSF de Segunda División en la ronda de dieciseisavos de final.
El Futsi, en cambio, llega en continua progresión tras superar claramente al Penya Esplugues y sumar tres triunfos consecutivos que les auparon a la quinta plaza en la tabla, a dos puntos de nosotras. Suman los mismos goles que los nuestros (37), aunque encajaron 7 más (27 ellas y 20 nosotras). En Copa, en la eliminatoria anterior, ganaron al Rodiles asturiano por 0 – 5, siendo la única ocasión en la que dejaron su portería a cero.
Casi cinco años pasaron desde la última vez que A Seca acogió un partido de Copa de la Reina. Fue un 4 de enero de 2021, también en octavos de final. En aquella ocasión caímos a penaltis ante el Ourense Ontime, luego de empatar a tres goles. Supuso el comienzo de una negativa racha de cuatro temporadas seguidas perdiendo en esta ronda (hasta que el curso pasado llegamos a las semifinales).
Dos veces nos enfrentamos al Futsi en Copa, ambas en Navalcarnero y con resultado de 5 – 1. La primera, en junio de 2018, cuando se disputaba la Copa de España. La segunda, en diciembre de 2022, ya como Copa de la Reina. En total existen 27 duelos precedentes, con 3 victorias conserveras, 3 empates y 21 triunfos madrileños. Nunca les superamos en A Seca, ya que la única vez que les ganamos como local fue en el pabellón Príncipe Felipe de Pontevedra.

